Comarca de Entresierras


Entresierras, una identidad hecha de confluencias

 

Se encuentra situada en la cabecera del río Alagón, entre La Sierra de Francia y La Sierra de Béjar. De ahí le viene su nombre -Entresierras-.  Una comarca de transición geográfica, histórica, morfológica y cultural. Recibe influencias tanto de las dos sierras como del sur y el norte de la península por formar parte de la vieja vía entre ellas: la que sería Calzada Romana, la Via de la Plata, la Cañada Real de la Plata y el Camino Jacobeo del Sur o Mozárabe.

 

 

La forman los municipios de Casafranca,  Endrinal,  Frades de la Sierra,  Herguijuela, La Sierpe, Los Santos, Membribe de la Sierra y Monleón según unos. Según otros a estos se sumarían El Tornadizo o San Miguel de Valero. Aún hay quien dice que  San Esteban de la Sierra también lo formaría. Siempre es difícil ponerle fronteras al campo.

 

 

Su larga tradición como asentamiento humano, la ha ayudado a conservar el medio sin dañarlo. Alberga un paisaje singular y tranquilo, de dehesas, prados y montes. bosques de encinas, robles, fresnos, castaños, álamos y alisos, donde también encuentran refugio diversas especies de fauna protegida.

 

El río que baña esta comarca es el Alagón. Nace en Frades, pasa por Endrinal, Villar de Leches y se adentra en Monleón, para después seguir su camino serpenteando por la Sierra de Francia en busca de la frontera con Extremadura para finalmente unirse a las aguas del Tajo.

 

 

El Berrocal granítico que se extiende en el término de Los Santos configura un paisaje muy especial que parece tapizado en granito con islas de tomillos y escobas, prados, robles y quejigos. Destacan por sus dimensiones  El Rollo Canalizo junto a la Cañada Real de la Plata y a la vera del antiguo camino al Tornadizo.

 

El oficio de la cantería está asociado a Los Santos desde tiempos remotos y en el Parque de Granito de la localidad, además de esculturas de grandes dimensiones y un excelente mirador de la siluetas de las sierras de Béjar y Francia también se puede recorrer el Centro de Interpretación dedicado a la cantería del granito,  desde sus orígenes templarios hasta nuestros días.

 

 

Existen lugares mágicos en esta comarca donde no es la mano del hombre la que talla sobre el granito sino que es el propio Río Alagón el que ha esculpido un paisaje de ensueño, como el en lugar llamado las  Ollas de La Sapa o en Rando.

 

El bosque adehesado se encuentra entre las Sierras Mayor y Menor y se cubre con robles y encinas. Merece una mención especial la existencia en la zona de bosques de castaños centenarios, en los Santos y en Endrinal.

 

En la zona estos castañares tuvieron importancia histórica y fueron ya en tiempos de Carlos III motivo de protección como lo atestiguan documentos de la época en el XVI se nos informa de la existencia de Los Castañares de Rando y La Sapa.

 

La comarca está surcada por una red de caminos antiguos que discurren entre matorrales y paredes de piedra, bordeados de vegetación y de trazado irregular. Entre la vegetación de las veredas encontramos zarzamoras, majuelos, retamas, ruda, hierbabuena, poleo, gordolobo.

 

Las paredes de piedra se cubren de hongos y helechos, hiedra y jaramago. Estos caminos son algo más que simples vías de comunicación de lugares, fueron hechos para caminar, para transitar por ellos.

 

Para quien gusta de lo mítico esta comarca está llena de leyendas y enclaves especiales que todavía hoy respiran cierto misterio. Mitos asociados a fundaciones de castillos, como la de leyenda de la fundación de Monleón, mitos que tienen que ver con la profusión de ermitas, sobre todo marianas cuyas imágenes de vírgenes negras fueron encontradas en los huecos de los árboles, coma la Del Mensegal en Endrinal o La del Gozo en Los santos.

 

Ruinas de conventos, santuarios, Iglesias o ermitas, en  Villar de Leches, en las Yeguerizas, en La Fuensanta. Ermitas hoy desaparecidas dedicadas a Santos de clara ascendencia templaria, como San Jorge o San Cristobal.

 

 La majestuosa iglesia parroquial de San Bartolomé en Los Santos parece responder a que  Los Santos fue posesión de la ORDEN DEL TEMPLE, orden nacida en tiempos de las cruzadas y que entre otras muchas funciones cumplían con la policial de los caminos jacobeos.

 

Muchos son los hechos que vienen a atestiguar las razones que les impulsaron a asentarse en Los Santos: por un lado la zona tiene una larga tradición en el oficio de la cantería, oficio vinculado a las rutas jacobeas y a la trasmisión de saberes herméticos y casualmente oficio que desde el principio de las peregrinaciones compostelanas estuvo vinculado a los templarios, por otro lado la zona tiene unas especiales características mítico – religiosas asociadas a la aparición de vígenes negras como así lo atestiguan los vestigios de santuarios encontrados .

 

Porque por aquí pasaba y pasa el Camino Jacobeo del Sur o Mozárabe, el llamado también camino de oriente que  arrancaba de Sevilla, atravesaba Mérida y Salamanca y se dirigía a Zamora. Seguían esta ruta los penitentes de la España musulmana y los que viajando por el Mediterráneo venían de otros países desembarcando en Cádiz.

 

Los romeros subían a Compostela y los palmeros bajaban para embarcarse a tierra Santa. El románico es el arte de las peregrinaciones traído a España por la Orden de Cluny y esta orden reformadora se instala en Salamanca, en el Cenobio de San Vicente. Es digno de atención que las posesiones del señorío del monacato de San Vicente: Frades, Arcediano, El Mensegal, se encontraran al borde de un camino de peregrinación.

 

 

El camino jacobita venía desde Baños de Montemayor y se llegaba a Entrecarreros, cerca de Puerto de Béjar, siguiendo por la Calzada se atraviesa Valverde y Valdelacasa. A la entrada de los Santos hay un crucero de piedra “Cruz de las Eras” y a la salida otro “Cruz del Humilladero” que  marcan el camino.

 

Seguía luego hacía Fuenteroble y  Casafranca pasando por Navaredonda donde se encontraba la “Fuente Santa”, donde según diferentes investigadores existía un culto naturalista primitivo, que fue romanizado y posteriormente cristianizado levantándose una ermita , un convento y una posada de peregrinos, hoy todo en unas evocadoras ruinas.

 

 

No podemos olvidarnos de la Villa medieval de Monleón,  nacida una leyenda, con papel importante en la historia y en la memoria popular con el “Romance de los mozos de Monleón ” que Federico García Lorca inmortalizara.

 

 

Visitar Entresierras y no perderse ninguno de sus encantos, hoy se puede hacer siguiendo una Ruta circular que une los municipios por los caminos de antaño. Es una GR , la 181 de Los Caminos históricos de Entresierras que está dividida en 8 etapas y bien señalizada. Esta ruta nos irá desgranando ante nuestros ojos las pequeñas maravillas de este paisaje tranquilo.

 

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Una idea sobre “Comarca de Entresierras

  • José Angel

    Estupenda descripción de un un magico territorio alejado de las rutas convencionales turísticas de la Sierra de Salamanca, que me evoca recuerdos y experiencias con las que descubrí una historia llena de influencias y confluencias de culturas, de naturaleza y de gentes entrañables…