De Setas por Salamanca


Otoño en Salamanca, cubierta de colorido paisaje, temperatura ideal para recorrer nuestros bosques y conquistar sus frutos.

 

 

Ármate con una cesta de mimbre o castaño, de las de siempre, de las mejores,  y si quieres un guía, al menos siempre una guía para buscar setas, robellones, champiñones, níscalos y no equivocarlos.

Mientras disfrutamos de la diversidad del paisaje y la naturaleza, de los pueblos, sus calles y sus gentes podemos disfrutar también de la riqueza y variedad de los productos de la tierra.

 

En otoño sobre todo, mientras paseamos por los múltiples senderos que dibujan el paisaje de pronto nos encontramos con un grupo de personas que cesta en brazo, andan espiando el suelo y se esparcen por los bosques y prados.

 

Son buscadores de hongos y empiezan a representar a unos viajeros de temporada que acuden a su cita por darle gusto al paladar deleitándose y disfrutando con los sabores, aromas y texturas de boletus, trufas, níscalos, setas de cardo o marzuelos.

 

Si, en la provincia de Salamanca gracias a su diversidad climática los hongos crecen, como tales entre encinares, rebollares, quejijares, alcornocales, pinares, choperas, abedulares, bosques de ribera y prados.

 

En las praderas setas de cardoseta de caña, el omnipresente  champiñón, con diversas especies, el llamado pan de pueblo, y el pedo de lobo gigante que  tanto cunden a la hora de prepararlas.

 

En las sierras podremos encontrar y disfrutar de la amanita de los césares con sus preciosos colores naranja y amarillo vivo; el rebozuelo o chantarela la cual es preparada en algunos restaurantes y bares de manera deliciosa; los preciados boletos o, como los llaman en la sierra, seta de roble y seta de castaño.

 

En la penillanura salmantina son el parasol o cogolmillo -como prefieren denominarlo en el pueblo de La Alberca-, el cual se ofrece asado a la plancha a propios y visitantes, junto con castañas asadas, el día festivo del “Magosto” y las criadillas de tierra o el gurumelo.

 

Como saben entraña conocimiento el averiguar que setas son comestibles y cuales venenosas, por eso encontramos en Salamanca además de restaurantes micológicos, variedad de empresas que tienen paquetes para buscadores de setas.

 

Date un sano y natural gusto al paladar. La experiencia es gratificante.

 

¡¡No te la pierdas!!

 

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