El Patrimonio de Salamanca


 

Desde renombradas villas amuralladas, palacios, castillos, monasterios hasta la arquitectura popular de sus comarcas, Salamanca guarda un variado patrimonio por descubrir.

 

Hacer un recorrido por los 14 municipios que son Conjuntos Histórico –Artísticos de la provincia de Salamanca nos traslada a otros tiempos.

 

Unos, como Miranda del Castañar, San Martín, Montemayor del Río, Béjar, Ciudad Rodrigo o Ledesma, nos llevan a reconocer las villas señoriales, con casas palaciegas, con heráldicas en las fachadas, fortalezas, murallas y castillos.

 

Entre las callejuelas estrechas del barrio judío de Miranda, según vas bajando a la muralla, te transportas de pronto a aquellos tiempos en los que trabajaban los menesterosos judíos, cada uno en su oficio. 

 

Es un barrio apiñado cuyos segundos pisos voladizos se abalanzan en medio de la calleja ocultando el sol. Las fachadas estrechas, adosadas unas a otras y, si entras en las moradas,  te recibe una empinada escalera estrecha de altos escalones.

 

En los pueblos serranos a diferencia de los del llano, el terreno era un bien precioso y caro.

 

La gente del pueblo tenía poco espacio y en  la casa tenía que caber todo, los animales y las bodegas, abajo, sobre ellos la vivienda y encima el sobrao para curar la matanza.

 

 

Mogarraz o la Alberca nos presentan otro tipo de pueblo menos señorial y más serrano.

 

Piedra, tramonera de madera y paredes de adobe encaladas.

 

Callejear por Mogarraz, subir y bajar cuestas de calles estrechas al lado de cuyos escalones de puertas delanteras y balcones deslumbran las hortensias, las plantas y flores que viven en estos microclimas.

 

Otro tipo de pueblo serrano es Candelario, también lleno de cuestas, en sus calles el agua suena por las regaderas.

Las batipuertas con argollas que nos encontramos nos hacen preguntarnos el porqué de su existencia.

 

Y es que en estos pueblos de las sierras las matanzas del cerdo se hacían en las calles, aunque otros piensen que quizá, quizá, sirve para separar la tupida nieve de la puerta de la casa…

 

 

Los centros de Interpretación de los Yacimientos Arqueológicos, Siega Verde, Las Cavennes, los castros vettones, nos acercan a culturas antiguas y nos relatan su forma de vida, así como las diferentes Casas y Museos etnográficos nos llevan tan sólo a un siglo atrás y a los oficios que desarrollaba la gente para sobrevivir.

 

El Valle de Batuecas, los jardines históricos de El Bosque de Bejar o el Coto de Nuestra Señora en Peñacaballera nos sosiegan con su belleza, tranquilidad y su esplendor vegetal.

 

Zona de frecuentes batallas entre reinos, murallas y fortalezas defensivas se dispersan en el territorio, unas fortalezas, otras castillos, de algunos solo queda el vestigio de sus ruinas.

 

Entre otros El Fuerte de la Concepción, Monleón, San Felices de los Gallegos, El Castillo del  Buen Amor (hoy hotel) , Puente del Congosto o San Martín del Castañar.

 

La arquitectura religiosa también tiene en la provincia sus joyas, las llamadas Catedrales de la Armuña, la ruta de los Artesonados y Retablos mudéjares, el románico del Tormes, conventos y monasterios y la Catedral de Ciudad Rodrigo junto con ermitas y humilladeros jalonan el espacio.

 

 

En los Arribes no podremos menos que pararnos a contemplar la presa de Aldeadávila  y recorrer la vía férrea, hoy cerrada al tráfico de trenes, que unió en el S. XIX España con Portugal.

 

Obra magna de ingeniería con  77 kilómetros de recorrido, salvó el desnivel existente entre los 483 metros de altitud de la última estación española, a los 155 metros de la desembocadura del río Águeda  en el Duero, en la parte final en el tramo hispano oradando  20 túneles y levantando 13 puentes.

 

 

El patrimonio declarado BIC ( Bien de Interés Cultural) en la provincia es extenso, sin embargo a cada paso nos encontramos con un patrimonio rural menor, no catalogado ni declarado pero de gran belleza.

Los puentes de piedra medievales o más modernos, las cercas de piedra seca de prados y huertas que en cada zona tienen una conformación distinta, fuentes, abrevaderos, palomares, molinos, almazaras, tumbas antropomorfas excavadas en las rocas, lagares rupestres.

Otros son los “pasiles” de piedra en los ríos de montaña bajo un dosel tupido de bosques en galería, cruces y cruceros, ermitas apartadas y ruinas de antiguos sitios donde dicen que la magia existió.

 

Lugares sagrados entre la vegetación que nos llevan a recordar leyendas que alguna vez escuchamos.