Las Miradas de Mogarraz


Por el Viajero Bernardo de las Heras Vítora

 

Bernardo nos sumerge en su visita a Mogarraz y en las experiencias que vivió en este precioso pueblo, considerado uno de los más bonitos de España.

 

La primera vez que escucho la palabra Mogarraz, es cuando mi amigo José Ángel Poveda me dice que está realizando un taller de pintura de estandartes con las mujeres de Mogarraz, basado en la iconografía del popular bordado de la Sierra de Francia en Salamanca.

 

Que nombre tan “Mágico” le dije, tiene que ser bonito, tengo que conocer ese pueblo.

 

A los pocos días estaba en visitando a José y llego el día. Hoy tengo el taller en Mogarraz ¿me acompañas? Claro que si le dije. Ese día llovía y llegamos al Centro de Cultura del Ayuntamiento, donde comprobé en persona la experiencia de creación compartida en la que las mujeres estaban inmersas con sus dibujos, pinceles y colores…..

 

Al rato salió el sol y me dispuse a visitar el pueblo.

 

 

Comencé por una calle cuesta abajo y el olor de la lluvia y la luz del sol me acompañaban, la panorámica era bonita: calle empedrada casas de adobe y vigas de madera me recordaban ciudades medievales, otros lugares, quizás la evocación a otros países….

 

Fue cuando junto al susurro de una fuente azul añil noté que alguien me miraba, levanté mis ojos y vi asombrado un par de enormes retratos colgados en las paredes de una casa. Gire 45 grados y en otra, otras cuatro personas me miraban. Un escalofrío recorrió mi cuerpo, nadie paseaba por las calles, nadie a quien preguntar. Nadie me había dicho nada al respecto…. Camine unos pasos y cada una de sus fachadas ofrecían más y más imágenes de hombres y mujeres. Mi imaginación se disparó ¿Por qué me observan? ¿Quiénes sois? O tal vez ellos me lo preguntaban a mí…..Me sentía inmerso en una experiencia asombrosa y sorprendente.

 

Continué haciendo mi recorrido fotográfico en el que no sabía que me llamaba más la atención si la belleza de ese pueblo o la curiosidad de saber quiénes eran los personajes pintados en las paredes.

 

Me dejé llevar por mi intuición y la inercia de mi caminar por calles con preciosas casas y por estrechos callejones medievales.

 

En un momento llegué a una placita, con un parque infantil y un mirador con espléndidas vistas a la Sierra, que inmensidad de paisaje, que apertura de corazón, realmente este era un lugar para meditar y respirar.

 

Volví y junto a otra alegre fuente empecé a mirar los retratos, a mirar los ojos de los que posaban y soñé sus vidas, sus parentescos, sus trabajos y aún más, me permití soñar sus sentimientos. Me contaban que esa era su casa, que el que estaba al lado era su hijo, su hermana … Los más mayores mostraban sus surcos en la cara con dignidad, los más jóvenes sus mejores galas y sus sueños….

 

Los habitantes de Mogarraz me saludaban, me acompañaban desde sus retratos desde sus casas. Cuanta generosidad, nunca había salido un pueblo entero a recibirme.

 

 

Continué mi vista la Cruz del Humilladero, la plaza mayor y cuando llegué a la Iglesia, encontré la respuesta a mis preguntas. Un gran cartel explicaba el motivo de esos retratos La genial y artística idea del pintor Florencio Maíllo de pintar las fotografías que se hicieron los habitantes de Mogarraz para el carnet de identidad allá por los años 60.

 

Gran pintor, gran artista y mágica idea de crear un museo VIVO en cada una de sus casas en el marco incomparable de Mogarraz. Ese pueblo serrano cuyo nombre me atrajo desde que lo oí por primera vez.

 

Termine la visita sin encontrarme con nadie, solo bajo la amable mirada de sus vecinos a través de sus retratos.

 

Volví a la casa de la cultura y hable con José Angel y las mujeres y dije  “Estoy emocionado” “Sorprendido”…… Ellas me contaron la historia de algunas y de ellas mismas y de sus parientes que posaban en esos retratos que podía reconocer.

 

Continuamos hablando del precioso trabajo de pintura sobre motivos tradicionales y de sus fiestas y tradiciones. Les prometí volver….

 

Gracias Mogarraz, Maíllo, José Ángel y a todos sus vecinos y vecinas que esa tarde desde sus retratos se mostraron gentilmente y me acompañaron a recorrer su pueblo y cuidarme con sus miradas.

 

Poco después hablando con José Ángel conocí el origen de la Peña de Francia y la Sierra del mismo nombre, el motivo de algunas costumbres y las construcciones al más puro estilo galo. Así recordé otras ciudades y pueblos que había visitado en Francia y que sus calles me evocaban al recorrerlas.

 

Mogarraz 13 de febrero de 2017

 


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Una idea sobre “Las Miradas de Mogarraz

  • rosario serrato

    Tu descripcion me ha hecho llorar. El decir que tantas miradas te recibian y te cuidaban¡¡ evoca a los ancestros que no quieren morir en el olvido y que en esta vida con el retrato de lo que fue custodian y agradecen no morir.