Piel de Toro


Salamanca, piel de toro, la provincia respira en sus dehesas, huele a bravo, toro, de lidia.

Salamanca es zona taurina.

 

 

El bravo, toro de lidia, emblema de la provincia en su medio natural, la dehesa salmantina. El campo charro que recorre la provincia de este a oeste, al natural, señor de su medio.

 

Descubre una experiencia única que ofrecen las fincas ganaderas salmantinas y desentraña una sabiduría bien conservada a lo largo de la historia.

 

Es en el campo charro donde nace una especie dedicada más tarde al arte de la tauromaquia , pero es aquí donde nace vive y crece , bautizado con nombre propio.

Al año es “añojo”, “eral”, cuando cumple dos, con tres “utrero” y “novillo” con cuatro. Y es aquí, en las dehesas y fincas salmantinas, donde se puede vivir una experiencia única.

 

Los criadores del bravo salmantino han ido amoldando la especie desde hace más de un siglo y organizan aquellos trabajos que son los que dan su fruto en el toro de lidia: el herradero y el tentadero que se realizan cuando la temporada taurina abandona las plazas de España y Francia.

 

 

Con el herradero se les identifica, año, ganadería  y es en el tentadero donde se ha de catalogar su bravura o mansedumbre. Mientras tanto los toros de lidia salmantinos pasean y viven, descansan y corren entre encinas.

 

 

En las plazas de tientas se prueba a las vaquillas, las madres, y se mide su bravura  poniéndole  el caballo delante esperando que se “arraque “ contra el peto del caballo.

 

Si la hembra denota bravura será cubierta para ser madre de verdaderos toros bravos. Pureza, belleza , estampa, la silueta del toro bravo nos asalta cuando viajamos por la provincia.

 

Desde lejos, detrás de las cercas. Pero también podemos vivir una experiencia única en plena naturaleza, caminando a su lado cabalgando o en un cómodo todoterreno  no somos tan expuestos, pendientes de los guias que nos acompañan en todo momento.

 

Torear vaquillas en capeas, asistir a herraderos y tentaderos, visitarlos en su espacio natural,  se transforma en una experiencia  viva difícil de olvidar.

 

Mientras, nos empapamos de la belleza  y tranquilidad del campo charro donde también las fiestas camperas nos reciben con sus tradiciones.

 

 

 

La ruta del toro bravo de Salamanca, con más de doce ganaderías y fincas que ofrecen sus actividades es otra forma de visitarnos y vivir la esencia de lo charro, de los charros y charras, vaquero él de a caballo única forma de manejar el bravo, cargada de riqueza ella, exponente de una actividad económica que sigue viva hoy.

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *