Devoción por Salamanca


Salamanca atesora un importante patrimonio religioso sobre el que se asienta toda una cultura popular que se ha mantenido fiel a lo largo de los siglos.

 

 

Cuenta con varios lugares de peregrinación religiosa repartidos a lo largo y ancho de la provincia, ermitas y conventos diseminados por toda su geografía, muchas de ellas siguen manteniendo el fervor de sus fieles que acuden los días de Romería.

 

Pequeñas joyas de arquitectura románica a las orillas del Tormes, conventos y monasterios que siguen vivos y las llamadas Catedrales de la Armuña, dan fé de la hermosa arquitectura que se dispersa por la provincia junto con la obra maestra de la Catedral de Ciudad Rodrigo.

 

Entre las ermitas más veneradas está El Cristo de Cabrera, en Las Veguillas cuya romería se celebra el 18 de junio.

 

La Virgen del Cueto es la patrona de los ganaderos y también del Campo Charro y se venera en una ermita situada a pocos kilómetros de Matilla de los Caños.

 

La fiesta en honor a esta Virgen se celebra todos los años coincidiendo con el Domingo de Pentecostés. Ese día se celebra una ofrenda a la que acuden miles de personas.

 

La imagen de la Virgen de Valdejimena se sitúa en el Santuario del mismo nombre.La mayor celebración del año es la Romería que se celebra el domingo de Pentecostés.

 

Y por supuesto mención aparte merece La Virgen de la Peña de Francia, en la localidad de El Cabaco, la patrona de Ciudad Rodrigo y de la provincia de Salamanca.

 

Su imagen se ubica en un santuario en la cima de la Peña de Francia, custodiado por religiosos dominicos. Su festividad se celebra el 8 de septiembre, coincidiendo con la Natividad de la Virgen, aunque a lo largo del año es la protagonista de otras romerías y festejos.

 

 

Las Reliquias de Santa Teresa de Jesús quien fundó el Convento de la Anunciación de Alba de Tormes, donde vivió y murió, el brazo izquierdo y el corazón han atraído y siguen atrayendo a numerosos devotos y turistas.

 

Durante las fiestas que celebra la localidad en honor a la Santa, entre el 14 y el 22, se saca su imagen en procesión por las calles de la villa.

 

Las aguas del río Tormes, tras abandonar la capital, bañan algunas localidades donde se encuentran templos románicos de gran belleza. Es la ruta del llamado Románico del Tormes.

 

En Almenara del Tormes, se halla una humilde iglesia del siglo XII, verdadera joya del románico salmantino. Las portadas norte y sur demuestran el enorme virtuosismo de sus autores. También merece la visita la portada de la iglesia de Torresmenudas.

 

Continuando el devenir del río se llega a Ledesma, villa de abundante patrimonio religioso. Extramuros del recinto histórico se encuentra la iglesia de Santa Elena, preciosa joya románica.

 

Los Monasterios y conventos siguen siendo lugares para el encuentro con la tranquilidad perdida y la meditación.

 

En ocasiones, se ocultan del bullicio en lugares aislados, como es el caso del convento carmelita de San José en el Valle de Batuecas; o encuentran refugio en las alturas, o entre los encinares, como el monasterio de Porta Coeli del Zarzoso.

 

Otros desaparecieron dejándonos románticas huellas de su pasado esplendor. Así sorprende por su magnitud la denominada Casa Baja, en El Maíllo, alojamiento invernal del ya mencionado de la Peña de Francia; los restos del convento de Nuestra Señora de Gracia, próximo a San Martín del Castañar, o del antiguo convento Basilio del Santo Niño de Belén, en Herguijuela de la Sierra.

 

Completan este recorrido otros, que fueron monasterios relevantes y con importancia cortesana, como La Caridad en Ciudad Rodrigo o San Leonardo en Alba de Tormes.

 

En la comarca agrícola de la Armuña, conocida por sus denominaciones de origen del garbanzo y la lenteja al norte y al este de la capital salmantina, la vista se pierde y el horizonte sólo se ve interrumpido por las siluetas de las iglesias.

 

Entre estas últimas destacan tres, conocidas como las Catedrales de La Armuña por su espectacularidad y los tesoros artísticos que conservan.

 

Una la encontramos en Villares de la Reina donde Maestros como Juan Hernández y Fernando Gallego ejecutaron valiosos retablos.

 

En Villaverde de Guareña una excelente portada preside la iglesia del siglo XVI, de una sola nave y adornada con un magnífico retablo organizado en seis calles.

 

Palencia de Negrilla oculta la última de las tres catedrales, en la iglesia de la Santa Cruz. Con cubierta mudéjar y otros elementos románicos, el templo alcanza su esplendor en el siglo XVI.

 

De esa fecha también procede el espectacular retablo, dedicado a la Exaltación de la Cruz. Pinturas sobre tabla y esculturas se combinan de forma armoniosa, en una de las más bellas muestras de toda la provincia de Salamanca.

 

 

Mención aparte merece la Catedral de Ciudad Rodrigo. Tanto el templo catedralicio como su bello claustro son de hermosa factura.

 

Se inició en estilo románico tardío, pero el progreso de la obra se dilató durante más de un siglo lo que provocó que todo el abovedamiento sea gótico.

 

Lo elementos más destacables del exterior de la Catedral de Ciudad Rodrigo son, sin duda, los hastiales de los brazos del crucero con sus respectivas portadas. Puerta de las Cadenas y Puerta de Amayuelas.

 

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